Bajada de Tambores desde la Batería de las Damas
A las ocho y media de la tarde aguadoras, cantineras, gastadores y tambores se encuentran concentrados y formados en la Batería de las Damas para dar comienzo al momento que diferencia a Ollagorra del resto de tamborradas.
Suenan tres cohetes, se encienden las antorchas y, a ritmo de la “Marcha de Tambores”, la comitiva comienza el ordenado descenso que rememora la historia de nuestra ciudad e inspira su fiesta.
Los barriles formados de espaldas a Urgull aguardan silenciosos y observan atentos los gestos, de búsqueda de alguna señal visual o acústica, que realizan las personas que, cada año en mayor número, acuden a presenciar este espectáculo.
La luz de las antorchas se hace visible desde Miraconcha, Aldapeta y desde emblemática barandilla de la Concha, sin embargo, en la calle Mari continúa la espera.
El silencio se hace aún mayor y la tensión, necesaria para que se cumpla el deseo, de los que bajan y de los que aguardan, de que todo salga bien, se palpa en el ambiente.
Lo que depende de Ollagorra está hecho, ahora solo faltan dos variables impredecibles: la primera, que el viento, en ocasiones caprichoso, colabore y atienda la intercesión del santo patrono para que ambas formaciones puedan entrar en contacto auditivo y, la segunda, que las autoridades municipales no organicen un concierto en el Muelle, como el del 20 de enero de 1994, o bajen el sonido de la pantalla que instalan estos últimos años.
Cuando público y barriles confirman con leves movimientos de cabeza que es perceptible el compás de los tambores, el Barril Mayor señala la entrada y se inicia el esperado diálogo, de dos o tres minutos, entre barriles y tambores.
La aparición del tambor Mayor encabezando la formación, por la angosta puerta de acceso al Castillo, pone en marcha a la banda para que al son de “Tatiago” todos nos relajemos y comience la verdadera fiesta.
Este rito que realiza la tamborrada de Ollagorra desde el primer año, surgió de la primera comisión de tamborrada a propuesta de Carmelo Domec, uno de sus miembros.
Fernando Pérez Del Ama
"Ollagorra Tamborrada 1989-2013 - 25 urte". Pág. 48-53